Don Antonio Lleó Silvestre, insigne Ingeniero de Montes, Secretario de la Comisión Nacional de Mutualidades y Cotos Escolares durante casi dos décadas, laboró sin desmayo para que la Escuela dispusiera de terrenos y constituyera cotos forestales, agrícolas, etc., anejos a la Mutualidad- Medio práctico eficacísimo para que la infancia en principio - y después el adulto- tenga interés por el campo por conservar e impulsar la obra del Creador. Plantar árboles, crear bosques, origen de salud, fuente de energía, medio de mejorar el clima, embellecer el paisaje...

Don Antonio Lleó Silvestre puede ser considerado como el primer Ecologista de España. Después de su fallecimiento el 8-XI-1959, su doctrina y enseñanzas tienen plena realidad en una eficaz educación ambiental.

"La Escuela –pensaba firmemente- debe atender a la formación social del niño a través de  quehaceres prácticos que han de prepararle para la vida adulta. Los Cotos Escolares educan al niño en la cooperación, y le dan a conocer las ventajas de la solidaridad social. En enseñanza no se puede olvidar este doble postulado: El hombre es ser activo y un ser social”.

"Cultivando un pequeño campo con frutales y otras plantas. Si se repuebla con árboles que facilitan los viveros, se forma un bosque escolar, que despierta en los pequeños alumnos el espíritu de observación y reflexión, mediante el estudio de la naturaleza, y arraiga en los mismos vocación,  reflexión e interés por la actividades rurales”.

Gran amigo de los maestros y extraordinario colaborador de la Escuela, vio la luz primera en Valencia, bella tierra, el 18-XI-1888. Don Antonio Lleó, hombre realista, comprendió que la Escuela es imprescindible para el progreso y bienestar de los pueblos. Su recuerdo y afecto en el Magisterio perdura. La doctrina que él impulsó, es de auténtica necesidad que fuera realidad en su tiempo, y lo será siempre, avalada por el signa de lo social.

Catedrático de la Escuela de Montes, numerosos discípulos siguieron su doctrina y ejemplo. En el año 1908, como alumno de la Escuela de Montes, en el Congreso Escolar de Valencia, presentó una memoria sobre: "Necesidad de la enseñanza Forestal en la Escuela primaria». Buena parte de su obra esta en: folletos, artículos, conferencias en cursillos, congresos, semanas pedagógicas, asambleas, seminarios, etc., Acudía a todos los lugares de la nación, para que los educadores, mediante sus consejos y orientaciones, encontraran facilidades, en los municipios, para fundar Mutualidades Escolares y el Coto anejo en sus múltiples modalidades, pero especialmente el forestal, instituciones complementarias que pueden transformar las realidades de la Escuela, y actuar contra la contaminación.

Los campos españoles siguen exigiendo árboles, muchos bosques. Su recuerdo y trayectoria en bien de la Escuela se agiganta. Y la actividad que realizó, perdurará por mucho tiempo. Al revivir en esta época la Fiesta del Árbol o la Semana, complace ver en muchas zonas, bosques escolares implantados en su tiempo. Existen colegios comarcales, edificados en terrenos que fueron Coto Escolar, y hoy, el verdor de sus pinos, embellece el paisaje y dan sombra a sus aulas.

Distinciones:

Recibió diversas condecoraciones: Medalla de Oro de la Previsión Social, Encomienda de número con placa de la orden de mérito agrícola, Encomienda con placa de la orden de Alfonso el Sabio, Blasón de Plata de la provincia de Madrid. Y, a título póstumo, la Medalla de Oro de las Mutualidades y Cotos Escolares de Previsión.

En 1960, para enaltecer su memoria, la Comisión Nacional de Mutualidades y Cotos estableció el premio «Antonio LIeó», para directores escolares y profesores distinguidos en la obra de los Cotos, dotado con una cantidad puesta, a disposición del referido organismo, por don Antonio LIeó de la Viña, hijo del ilustre Ingeniero de Montes y Sociólogo, quien a su vez fue notable Ingeniero de Caminos que falleció en 1981 y quien destacó mucho por sus grandes obras urbanas, entre las que resalta «una muy estimada por la infancia», la del Zoológico madrileño, en cuyo recinto existe un monumento a su memoria.

Publicaciones:

Coto Forestal de Polanco. 1922.
EI Coto Vecinal de Prevención de Villanueva de Alcorón. 1925.
Repoblación Forestal de las Riberas de 105 Bios. 1928.
Los Montes y Los Seguros Sociales. 1947.
Enseñanzas Sociales del Bosque. 1940.
Las realidades. Las posibilidades y las necesidades forestales de España. 1929.
Reglamentos del Coto Escolar, Coto Forestal y Coto Vecinal de Prevención. 1941.
La ciudad y los espacios forestales. 1944.
El Coto escolar de previsión de Ollavarre (Alava). 1936.
El Coto Social de previsión. 1941.
Interés Pedagógico y educador de los Cotos escolares de previsión. 1947.
En pro de las Mutualidades escolares y Cotos de previsión 1954.
Por no ser demasiado extenso, no reseñamos otras de sus numerosas publicaciones. Amplia biografía, «una vida al servicio de la seguridad social», 1961, de D. Félix Urueña Antón, Regente de la Aneja del Magisterio de Alicante, obtuvo el premio «Álvaro López Núñez 1960», de la Comisión Nacional de Mutualidades y Cotos. Detalla y resalta la vida de D. Antonio. El valor social, educativo y económico de las Mutualidades y el Coto y el procedimiento para implantarlas.

Base del Futuro:

En todos los niveles educativos deben ser básicas, las enseñanza de la foresta, el agro, etc. Y así el hombre se compenetrara con la naturaleza; la escuela, taller de preparar para la vida, debe relacionar esta con el medio ambiente, y dará a la ecología la importancia que tiene. Es corriente oír a expertos que la tierra se hace inhabitable. El desierto avanza, disminuyen las materias primas, los montes. Y la polución y la contaminación se incrementan y hacen imposible la vida. Las enseñanzas del bosque, del agro... de la ecología, con todas las variedades de plantas, etc., serán viables, si los centros disponen de parcelas para hacer realidad la teoría. Magníficos colegios en pleno campo, con zonas deportivas -necesarias-, pero que no existe ni un palma, para practicar como se planta un árbol o los cuidados que requieren unas macetas. Tiempos hace que las escuelas tenían campos agrícolas. En algunos centros de ciudades existían granjas. En 1913, se funda en Barrio (Álava) el primer coto forestal, instituyeron que en este siglo alcanzó gran arraigo. La Fiesta del Árbol se inició en España en 1805. Ahora se retorna a la misma y se crean huertos escolares. En Andalucía se subvencionan. La trayectoria que nos legó el gran sociólogo es del máximo interés para incrementar el bosque, defender el medio ambiente, la naturaleza, en fin. Se necesitan muchas lonas verdes que se opongan a cuanto destruye la contaminación.